Gobierno inagotable

Comparte Esta Noticia Con Tus Contactos.

Por: Orlando Gil

Si la política do­minicana de es­tos días pudiera mapearse, o gra­ficarse, o com­pararse con un arbolito de Navidad, se vería como el Estado representa todos los colores, los matices, o bombillitos que prenden y apagan.

Si la tertulia fuera entre creyentes podría hablar­se de un milagro parecido al de los panes y los peces distribuidos entre los bien­aventurados que seguían a Jesús.

La escogencia de los in­dependientes no discri­minó y están los noventa y nueve justos, y fuera so­lo el pecador, porque no se arrepintió a tiempo.

Pero igual ocurre en el gobierno, en la administra­ción pública, donde se en­cuentra lugar hasta para los impensables.

Ella pidió empleo para el marido, pero el prínci­pe que dispensa pensó que ella era mejor y a ella nom­bró. En el tiempo de las mujeres todas son reinas.

Aunque lo más intere­sante es que el reparto per­mite rastrear, mejor confir­mar, la mucha gente que se metió, si no en la cama, por lo menos en el aposen­to del cambio.

Nadie puede suponer que todo se debe a la gene­rosidad del presidente, sin advertir las colindancias, o saber que quien no entró por el frente de la casa, se arrimó a la empalizada.

Como las vecinas que llevan cuentas del barrio sin darse la mano o verse la cara. El gobierno no es del partido y el presidente se despacha con una gober­nabilidad nunca antes vis­ta, pero que por el momen­to funciona a la perfección.

El compañero, y no so­lo de la base, ve el guiso, lo huele, pero no tiene plato a mano y ni se sirve ni le sir­ven, y solo le comentan que hambre que espera hartura no es hambre.

Ya se verá el indepen­diente del Defensor del Pueblo, o en el Tribunal Constitucional, o en el Tri­bunal Superior Electoral y demás órganos en agenda de renovación.

Como en el viejo spot de campaña, si el personaje Bal­buena viniera de Nueva York, podría decir como entonces: “ Esto sí ha cambiado ”.

Y como una vez fuera el país, el gobierno es inago­table.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *