
SANTO DOMINGO, RD.— El acercamiento entre la República Dominicana y Venezuela ha generado expectativas sobre las oportunidades económicas y energéticas que podría representar un eventual acuerdo para la compra de petróleo venezolano, en un contexto en el que el costo de los combustibles continúa siendo un factor de interés para la economía dominicana.
La posibilidad de establecer mecanismos de cooperación energética entre ambos países abre el debate sobre las condiciones en que podría concretarse una operación comercial de esta naturaleza y los beneficios que eventualmente aportaría al mercado dominicano.
Entre las principales expectativas figuran la diversificación de las fuentes de abastecimiento de crudo, la posibilidad de negociar condiciones comerciales competitivas y la oportunidad de fortalecer las relaciones económicas bilaterales.
No obstante, la materialización de estos beneficios dependerá de factores como el precio del petróleo, los costos de transporte, las condiciones de pago, la disponibilidad del suministro y los términos que eventualmente acuerden las autoridades de ambas naciones.
Compras directas y posibles efectos en la economía
Uno de los aspectos de mayor interés es la posibilidad de que el país pueda negociar compras directas de combustibles, lo que permitiría evaluar alternativas comerciales sin depender exclusivamente de los canales tradicionales de intermediación. Sin embargo, una eventual reducción de costos no está garantizada y dependerá de las condiciones que se establezcan.
El presidente Luis Abinader informó que las conversaciones con la presidenta interina venezolana, Delcy Rodríguez, incluyen la posible adquisición de combustible AC-30, utilizado principalmente en la construcción de carreteras, y gas licuado de petróleo (GLP), empleado en hogares, comercios y distintos sectores productivos. <Cite refs={[«turn597463search0″,»turn597463search1»]}/>
Las negociaciones técnicas estarán a cargo de la Refinería Dominicana de Petróleo (Refidomsa) y Petróleos de Venezuela (PDVSA), empresas que deberán examinar la viabilidad de las operaciones y las condiciones de suministro.
Un acercamiento que trasciende el sector energético
La reunión bilateral celebrada en Roma, en el marco del Foro Mundial de la Alimentación de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), también abordó las relaciones consulares y la cooperación turística entre ambas naciones.
Abinader informó sobre la apertura del consulado dominicano en Venezuela, mientras que Rodríguez manifestó su intención de fortalecer la atención consular venezolana en República Dominicana. <Cite refs={[«turn597463search0″,»turn597463search4»]}/>
Este diálogo forma parte de los esfuerzos por avanzar en la normalización gradual de las relaciones entre Santo Domingo y Caracas, que en años recientes atravesaron tensiones diplomáticas.
Expectativas y desafíos de una eventual negociación
Para República Dominicana, que depende de las importaciones para cubrir buena parte de sus necesidades de combustibles, la posibilidad de ampliar sus proveedores constituye un asunto de importancia económica y estratégica.
Un eventual acuerdo podría ofrecer nuevas opciones de abastecimiento, pero sus resultados dependerán de los precios internacionales, la logística, la calidad de los productos, las condiciones de pago y la continuidad de las entregas.
Por el momento, no se han anunciado volúmenes de compra, precios, fechas de suministro ni un contrato definitivo. Por tanto, las expectativas sobre un posible impacto en los precios locales deberán evaluarse a medida que avancen las conversaciones entre Refidomsa y PDVSA.
El acercamiento entre República Dominicana y Venezuela abre así una nueva etapa de diálogo en materia energética y comercial, cuyo alcance real se conocerá cuando las conversaciones se traduzcan, si las condiciones lo permiten, en acuerdos concretos.


