La voz de las bases

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Por: Orlando Gil

Las primarias vienen a hacer realidad por ley el discurso de años de los partidos que reivindicaba y enaltecía a las bases.

El poder nace del fusil escribió Mao Tse Tung y Alfredo Mota Ruiz sostuvo por años que lo que dijera Balaguer era lo que iba.

Dos circunstancias diferentes, pero sobre todo un predicamento contrario a lo que se proclamaba en democracia.

El inmenso y decisivo poder de las bases.

En un caso y otro fueron consignas que se impusieron como divisa de dudosa integridad. El fin justificaba los medios. La fórmula más simple que se recuerda era la base dijo ya, fulano es el que va.

Aunque ahora que existe una legislación, y esta establece un orden que reniega de la violencia y de la voluntad, intriga dónde están las bases.

Las que están citadas para el próximo domingo.

Durante la campaña que ahora termina, fue frecuente observar en las redes como se repartía dinero a personas que habían participado en alguna actividad de candidato.

Era fácil darse cuenta de que las escenas tenían por finalidad desacreditar y descalificar al contrario, pero como parte y contraparte se valían de las mismas armas, algo debía ser cierto.

Ninguno tiene bases y quienes fungían de tales eran infelices comprados por los promotores. Los quinientos pesos y el pica pollo chino.

Los votantes del domingo ¿de dónde, pues, obra del dinero o espíritu de militancia? Un punto que se descuida y que podría ser importante.

Las encuestas de tanto galopar pasaron de largo y dieron números, pero no confianza. Los locales se llenaron, pero dicen que con malas artes.

Entonces ¿qué queda, ya la consulta no podrá ser burlada, y la concurrencia será a ojo vista? El derecho corresponderá a millones, pero de esos millones solo una parte sufragará.

¿Cuántos? Eso no lo sabe ninguno de los candidatos, que hacen sus cálculos gitanos. Aunque si puede decirse desde ahora que en la asistencia estará la clave de todo.

No será igual si acude mucha gente que si vota poca.

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