Se fue a los cien años

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Por: Luis Rosario

¿Cuántos años tienes? Pregunta imprudente que de seguro no querrás responder si tu historia existencial compite en algo con la de Matusalén. Mi papá falleció a los cien  y su abuelo a los ciento quince; si estuvieran entre nosotros todavía me dirían: Luisito, ¿es que no tienes otra cosa  de qué hablar? Pero no es de mi papá que deseo escribir.

Yo tenía apenas doce años cuando conocí a alguien que luego traté durante toda la vida, hasta el momento en que, hace apenas unos días, se fue a los cien años.

El padre Luis Dalbón, salesiano, se despidió de nosotros en el mismo pueblo de Jarabacoa, donde empecé a tratarlo, siendo yo un adolescente.

Por varias ocasiones visité la familia del padre Dalbón en la hermosa tierra del valle de Rendena, no lejos de la ciudad de Trento en Italia.

El pueblecito de Daré, cerca de la Madonna del Campiglio, lo vio nacer. Allí conocí a su mamá y familiares.

Desde el año 1947 este misionero salesiano se fajó en servir a la juventud de la República Dominicana. Así se hace patria, aunque fuera extranjero.

Tenemos una gran deuda de reconocimiento a muchos misioneros salesianos que han guayado la yuca como formadores de varias generaciones, educadores también de quienes llevan adelante hoy la obra de Don Bosco en esta tierra.

Tras su llegada a nuestro país, el padre Luis Dalbón caminó de la mano con otros salesianos ejemplares, entre los cuales menciono a monseñor Ricardo Pittini, quien fue Arzobispo de Santo Domingo, y otros educadores de la juventud al estilo de Don Bosco.

Faltaban apenas unos dos meses para cumplir cien años de edad cuando Luis Dalbón nos dejó.

Esos dos meses, que hubieran sido completados el 22 de diciembre, están generosamente compensados por los nueve transcurridos acurrucado en el seno materno.

Unas semanas antes de volar la cerca, recibió la visita de algunos de sus familiares cercanos. Vinieron desde su tierra natal prácticamente a despedirse de él.

Desde Italia ellos agradecen a Dios por haber concedido a nuestro país el regalo de su querido familiar que con tanta dedicación se entregó a servir a la juventud dominicana al estilo de Don Bosco.

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