Territorio de imposturas

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Por: Orlando Gil

Sería admirable que Leonel Fernández apoyara a Luis Abinader a ganar las elecciones del próximo año y sacar al PLD del poder.

Votos con votos se pagan si es verdad como denunció el presidente Danilo Medina que se bajó línea desde la oficina de Yayo Sanz para favorecer su precandidatura.

Las afirmaciones y los desmentidos entre políticos deben tomarse con un piquito de sal, pues unas se parecen a los otros.

Los hombres de a pie se manejan con rumores, los que andan en vehículos se mueven dentro de los rumores y conocen sus entrañas.

Yo ando en bicicleta: ni a pie ni bien montado.

La situación, sin embargo, es otra. El PLD lidera el país políticamente hablando porque ningún sector quiere quedarse fuera de sus disputas. Ese trance entre Fernández y Medina debió apasionar a los peledeístas y cocinarse como los calamares en su propia tinta. No sucedió así.

El día que se conozca la historia íntima, que no tan secreta, de las primarias del partido de gobierno, muchos interesados se caerán para atrás.

Hubo macos, cacatas, y los macos y las cacatas se llevaron espléndidamente, como si la consulta fuera la más justa de las causas.

Nadie podrá entender cómo el predio ajeno fue más importante que la heredad, o cómo una estrategia parda se perdió en los colores.

Lo adelanté de muchas maneras y lo comprobé por medios diversos. Con un noventa a diez todos los riesgos estaban calculados. Además de acomodados con los consabidos colchones.

Esa parte del iceberg todavía no sale a flote, pero lo hará en su momento, y ojalá no ocasione daño. Los desquites, las venganzas están a la orden del día, y el rencor es una bandera que ondea más alto que la nobleza.

Así que los acercamientos no deben extrañar y los acuerdos públicos o de aposento tampoco deben sorprender. Los piratas nacieron en el Caribe, y no solo aparecen en las películas.

Tal vez el país no sea políticamente Frontera Imperial, aun cuando chinos y norteamericanos disparan sus cañones, pero si un territorio de imposturas. Ya se verá.

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