Una lección para todos

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Por: José Francisco Peña Guaba

Los resultados de las elecciones de este domingo tienen varias derivaciones importantes, quizá la principal de ellas el hecho de que suponen una lección sin precedentes para la toda la clase política. El pueblo sabio envió un mensaje claro para todos los actores del proceso, para los del Gobierno y para los de la oposición. Para quienes hasta ahora se encuentran al frente de la “cosa pública”, les envió esta recomendaciones. Veamos:

Primera.– Que parafraseando a Abraham Lincoln, “una casa dividida en sí misma no puede sostenerse”. La división del PLD, no importando los números obtenidos de parte y parte, reflejan claramente que su unidad monolítica era necesaria, que los resabios internos han hecho colapsar la estructura morada, todo por no buscar vías de entendimiento.

Sólo pensar que como quieran podían ganar, incluso faltándole una de sus partes -la que se llevó Leonel- fue una osadía de la dirigencia actual del PLD. Se los dije de todas las maneras posibles a los amigos de la tolda morada pero, no hubo forma de que lo entendieran así. Ambos grupos prefirieron a un tercero, al PRM; ambos grupos se radicalizaron de tal manera que no importaron los argumentos ni las pruebas. Al final ambos escogieron a Luis como alternativa antes que uno de ellos, uno de su mismo partido, alcanzara o conservara el poder. El resentimiento se apoderó de todos sin excepción y se les olvidó que, en esa debacle, los únicos que van a perder, las victimas de esa confrontación estéril son las bases del PLD, humildes como nuestro pueblo. Ellas pagarán los platos que otros rompieron.

A nadie se le ocurrió pensar primero en las bases del partido, los protagonistas reales de esta historia de desaciertos y a las que, sin embargo, todos les debían agradecimiento. Pero, la vorágine de auto-destrucción en la que cayeron genera daños colaterales muy serios, siendo precisamente los más débiles, los que no fueron escuchados, las bases, quienes sufren sus consecuencias. Vayan con ellas mi mayor solidaridad y disculpa por todo lo que hicimos para castigarlas, sin motivo alguno.

Segundo.- Que el hartazgo no sólo estaba en el liderazgo nacional sino también en el ámbito local. Era tan fácil darse cuenta de que el tsunami senatorial llegaría a casi todos los candidatos del PLD, muchos de los cuales iban por una tercera y cuarta repostulación, que sorprende que ni siquiera se hubiera considerado. Esos senadores-candidatos les cerraron las puertas al nuevo liderazgo del partido, pero su pago fue que a sus candidatos les votaron en contra hasta sus propios compañeros, que hastiados de imposiciones le cobraron caro a la cúpula morada su falta de miras. Solo hay que notar que sobreviven figuras relativamente nuevas, como el caso de Barahona y Elías Piña, donde una causa eficiente para su conservación fue la no postulación de los mismos candidatos de siempre. De lo contrario hoy también estarían del lado opositor. Se olvidó el amigo Presidente Medina que todos venían de una reelección por reelección en el 2016 y, aunque hubo primarias en el 2019, fueron organizadas de manera tal que los mismos de siempre las ganaran. Ahí están los resultados.

Tercero.- Qué tal como le expresé en reiteradas ocasionesel peledeismo gobernante tenía un piso del 34% (lo que sacó Hipólito con la difícil situación económica del 2004),pero que su techo no pasaría de 39; que no había forma alguna de que crecieran más, porque los votos de la diferencia los tenía Leonel en el bolsillo y que sin acuerdo entre ellos se perderían las elecciones, como ocurrió.

Cuarto.– Que las columnas del PLD y la FP no aguantarían el sismo creado por el “golpe perceptivo” dado por lasencuestas Gallup y Greenberg, que con su prestigio y credibilidad en la población impondrían (e impusieron) la percepción derrotista en ambos grupos: en los morados,porque se evidenció que no tendrían manera alguna de retener el poder y se crearon las condiciones para que inclusive parte de su dirigencia arreglara sus asuntos en el bando contrario. En muchos casos, para no comprometerse con una causa pérdida bajaron los brazos y se neutralizaron, dejando que la procesión pasase. En el caso particular de la FP, ante lo inevitable y para no buscarse más problemas, dada la posibilidad de una escasa votación, quienes no nos vieran posibilidades se bajarían del barco, lo que a fin de cuentas ocurrió quitándonos la posibilidad de ser la diferencia. Los efectos de la percepción negativa fueron tales que la pérdida de apoyo generada a la FP evitó la 2da. vuelta electoral. Siempre supimos que el gobierno tenía su techo y que al final,nosotros nos caeríamos sobre todo porque no teníamos en nuestra alianza lo de la operatividad del día “D”. En efecto, no contábamos con los suficientes recursoseconómicos ni para transportar ni defender nuestros votos el 5 de Julio. Sigo insistiendo que el porcentaje de Leonel era mucho mayor, sólo que el “golpe Gallup” y la falta de recursos nos dejaron ahí, en lo que obtuvimos.

Quinto.- Ahora inicia una nueva serie de la división de la tolda morada. Quien impone la narrativa de la derrota ante el país y las bases, si los peledés o Leonel, de verdad que no lo sé. Lo que sí sé es que al León le hicieron de todo en el camino. Fueron los del palacio quienes dinamitaron el puente con él, pese a que se los advertí. Lo de Margarita fue innecesario y bochornoso, nunca se debió llegar hasta ahí. Huelgan las explicaciones sobre este particular.

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