Yineiry y Brayelin Martínez tienen las trayectorias de Soterio y Jack Michael como motivación

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Santo Domingo. – Las hermanas Bráyelin y Yineiry Martínez no pueden sentirse más orgullosas por los notables logros que hasta a nivel mundial han obtenido luego de tomar el bastón en la carrera de relevo que la familia realiza en el deporte.

La gran trayectoria que tuvieron en el baloncesto su tío Soterio Ramírez y el primo Jack Michael Martínez, dos futuros miembros del Pabellón de la Fama del Deporte Dominicano, las estimulan a ser mejores.

“Cada vez que nos preguntan que sí somos sobrinas de Soterio y primas de Jack Michael, eso nos enorgullece mucho y nos motiva porque es tradición de familia”, manifiesta Bráyelin, la espigada salidora de las “Reinas del Caribe”.

“Nos sentimos orgullosas y felices de poder representar bien a nuestra familia, a nuestro país”, puntualiza “Chiquita”, como es apodada Yineiry.

Soterio y Agripina, la madre de ambas, son los más sorprendidos con la calidad que tienen y de la forma que brillan en los más importantes campeonatos y escenario del voleibol.

“Es una sorpresa gratificante para mí, verlas representar el país de la forma que lo hacen”, manifestó el excapitán de la selección nacional de baloncesto.

Con relación a Bráyelin, revela que nunca sospechó que la sobrinita que tuvo en su casa en una parte de la niñez, alcanzaría los 6¥6 de estatura ni que descollaría como una de las mejores rematadoras del mundo.

“En todos los torneos, ella queda siempre entre las mejores jugadoras”, enfatiza.

Al hoy viceministro de Deportes le llena de satisfacción también que el éxito, la fama y cierta fortuna que han acumulada no   las han desenfoncado.

“Es una gran satisfacción ver también su humildad, su compromiso con la familia. Ellas han tenido todo ese éxito, pero parte de la grandeza es que siguen siendo respetuosas, que no se le han ido los humos a la cabeza”, subraya.

Por recomendación de Soterio, Agripina la llevó al Pabellón de Voleibol en el 2008, pero sin mayores pretensiones. Lo hizo por todos los beneficios que aporta el deporte a quienes lo practican.

“Lo hice para ayudarla y para ayudarme porque, en realidad, el deporte es salud. En eso fue que me enfoqué”, declara.

“Aparte de los estudios, hacer deporte en cualquier disciplina es de mucha ayuda para nosotros los padres   “Bedia”, quien con el fallecimiento de su esposo Juan  en el año 2008 tuvo que hacer la mamá y papá de las dos y de Bryan, que también está escribiendo su historia en el deporte.

A Jineiry nunca le vio condiciones alguna para triunfar en el deporte porque siempre ha sido muy delgada, pero sobre todo porque siempre se ha inclinado por la pintura y bellas artes.

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