
Ciudad del Vaticano. – El papa León XIV aseguró que no teme al expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, y reafirmó que continuará alzando su voz contra la guerra, en medio de un contexto internacional marcado por crecientes tensiones.
“El papel de la Iglesia no es político. No soy un político”, expresó el Pontífice, dejando claro que su misión se centra en la defensa de la paz y los valores humanitarios, sin intención de entrar en confrontaciones directas con líderes mundiales.
Las declaraciones se producen en un momento de escalada en Irán, lo que ha llevado al líder de la Iglesia Católica a reiterar su llamado al cese de la violencia y al diálogo como única vía para evitar un conflicto de mayores proporciones.
Aunque evitó un enfrentamiento directo, sus palabras han sido interpretadas como una postura firme frente a políticas internacionales que favorecen la confrontación, generando incomodidad en algunos sectores del poder.
Analistas señalan que la relación entre el Vaticano y Washington atraviesa un momento de tensión, en el que la voz del Papa se posiciona como un contrapeso moral frente a decisiones geopolíticas de alto impacto.
Mientras tanto, el Pontífice insiste en mantener su mensaje centrado en la paz, en un escenario global donde los llamados a la diplomacia compiten con el aumento de las tensiones militares.

