
Por: Jochy Tejeda
En política, no siempre quien tiene mayor preparación académica, más conocimientos técnicos o un dominio más profundo de la municipalidad termina ocupando la posición para la que, desde una perspectiva profesional, podría estar mejor preparado. Y Santo Domingo Oeste es un escenario que invita a reflexionar sobre esa realidad.
A propósito de un comentario realizado por una colega comunicadora, quien plantea una valoración sobre la preparación de quienes podrían dirigir la Alcaldía de Santo Domingo Oeste, considero oportuno expresar una reflexión, respetando su opinión, pero entendiendo que la realidad política de nuestro municipio es mucho más compleja.
Si la Alcaldía de Santo Domingo Oeste se decidiera exclusivamente por capacidad, preparación y conocimiento de la municipalidad, entonces habría que preguntarse por qué un hombre con la experiencia y los conocimientos municipales de Francisco Luciano no ha llegado a dirigir ese Ayuntamiento.
Luciano es una figura que, por su trayectoria y conocimiento de los asuntos municipales, merece ser tomada en cuenta cuando se debate sobre las condiciones que debería reunir una persona para dirigir el gobierno local.
Y es precisamente ahí donde comienza la discusión: una cosa es tener los conocimientos para administrar un ayuntamiento y otra muy distinta es reunir las condiciones políticas necesarias para alcanzar esa posición.
La política tiene sus propias reglas
La elección de un alcalde no se produce mediante un concurso de conocimientos sobre municipalidad. Se trata de un proceso político y electoral en el que intervienen múltiples factores: la organización partidaria, el liderazgo territorial, la capacidad de construir alianzas, la conexión con los ciudadanos, los recursos disponibles, la coyuntura política y, finalmente, la voluntad de los electores.
Por eso, afirmar que la persona más preparada necesariamente debe ser quien dirija la Alcaldía puede resultar una aspiración razonable desde el punto de vista técnico, pero no describe por completo cómo funciona la política dominicana.
La preparación importa. La experiencia importa. El conocimiento de las leyes municipales y de las necesidades de la comunidad también importa. Sin embargo, ninguno de esos elementos, por sí solo, garantiza una victoria electoral.
Si así fuera, probablemente tendríamos una realidad política muy diferente en muchos municipios del país.
Francisco Luciano y el valor del conocimiento municipal
Mencionar a Francisco Luciano en esta discusión tiene un propósito: recordar que, cuando hablamos de quién debe dirigir un ayuntamiento, no podemos reducir el debate a quién parece más preparado en términos generales.
Debemos hablar de conocimiento municipal, experiencia, capacidad de gestión, comprensión de las competencias del gobierno local y dominio de los problemas que afectan a los munícipes.
Una Alcaldía necesita mucho más que una figura popular. Necesita dirección, planificación, conocimiento institucional, capacidad administrativa y una visión clara de cómo mejorar los servicios que recibe la población.
Ahora bien, reconocer esas cualidades en una persona no significa afirmar que sea la única capacitada ni que deba ocupar obligatoriamente el cargo. Significa que su trayectoria debe formar parte de una discusión seria sobre el perfil que necesita Santo Domingo Oeste.
La realidad de Santo Domingo Oeste es otra
Respeto la opinión de mi colega comunicadora. Cada profesional tiene derecho a expresar su criterio y a defender su visión sobre el futuro político del municipio.
Sin embargo, entiendo que el debate no puede quedarse en determinar quién es el más preparado o quién posee mayores conocimientos. También hay que analizar cómo se construyen las candidaturas, qué respaldo tienen dentro de sus organizaciones, cuál es su relación con las comunidades y qué posibilidades reales de participación electoral presentan.
En el caso del Partido Revolucionario Moderno (PRM), las aspiraciones municipales deben examinarse dentro de su propia realidad partidaria, tomando en cuenta los liderazgos existentes, las estructuras políticas y los mecanismos mediante los cuales se definan las candidaturas.
La preparación es un atributo importante, pero la política también exige organización, liderazgo, capacidad de convocatoria y respaldo ciudadano.
Y no debemos confundir una valoración profesional con una conclusión electoral.
¿Qué necesita realmente el municipio?
Santo Domingo Oeste necesita que la discusión sobre su Alcaldía se concentre en algo más importante que los nombres: las soluciones.
Necesitamos saber quién tiene una propuesta seria para mejorar la recogida de los desechos sólidos, recuperar los espacios públicos, organizar el tránsito dentro de las competencias municipales, fortalecer el mantenimiento de calles y aceras, mejorar la planificación urbana y garantizar una administración transparente de los recursos del Ayuntamiento.
También necesitamos conocer quién comprende mejor las atribuciones y limitaciones de un gobierno municipal, quién puede presentar un plan realista y quién está dispuesto a rendir cuentas a la ciudadanía.
Esas son cuestiones que deben evaluarse al analizar cualquier aspiración, sin importar el partido, el género, la popularidad o las relaciones políticas de quien pretenda dirigir el municipio.
Conclusión: preparación no es lo mismo que poder político
Mi reflexión es sencilla: no confundamos la preparación para ejercer una función con la capacidad de conquistarla electoralmente.
Francisco Luciano sirve como referencia para plantear esa diferencia y para recordar que el conocimiento municipal debe ocupar un lugar central en cualquier discusión sobre la Alcaldía de Santo Domingo Oeste.
Pero la decisión final no puede fundamentarse exclusivamente en quién parece tener más preparación. Debe considerar también las propuestas, la experiencia demostrable, la organización política, la conexión con la ciudadanía y, sobre todo, la voluntad popular expresada en las urnas.
La pregunta no es solamente quién está más preparado para ser alcalde, sino quién reúne las condiciones necesarias para administrar bien el municipio y responder a las necesidades de su gente.
Porque una cosa es ganar una Alcaldía y otra muy distinta es estar preparado para gobernarla.
Jochy Tejeda
Comunicador social y analista de la actualidad política.

